lunes, 26 de noviembre de 2012

Pequeña


Todos tus pasos te hacen grande, pequeña.

Tú eres grande. ¿Cómo ibas a protegerme sino?
Tú eres mi suerte, el color de mi mundo, la clave de mi Arte.


Dicen que cuando conoces al amor de tu vida, se para el tiempo.
Yo llevo más de un año con el reloj parado. No sé si serás eso, pero
sé que me gusta sonreirme a tu lado, enamorarme cada vez que te ríes
y seguir despertándome sin creer lo que tengo.
Vivir en un continuo looping que me mata de vértigo, llenándome del
vacío donde caigo si te descuidas.
Amo sentir que nunca me dejas caer, que vas a sujetarme siempre,
aun que también tú estás aprendiendo a volar.
Estás haciendo algo en lo que creo, y cuando creo doy la vida.
Estoy muriendo por un abrazo tuyo mucho más que por un beso,
sufriendo de tus malos recuerdos y matando por borrarlos.

No sé si serás eso del amor de mi vida, pero quiero morirme contigo.
Creo que fue una de esas decisiones que tomas por impulso.
Saltar o no. Querer o no. Yo quise, quiero y querré.



                                                                                          Te amo,  Múg.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Vida de Alba


Acabo de llegar a casa y estoy super feliz.
Hacía mucho que no me sentía así, me siento super realizada conmigo misma.
Siento que ha sido un día super especial, y me siento YO super especial...

Para empezar me he quedado dormida, y como ya no podía entrar a literatura porque no nos deja, me he quedado una horita mas en la cama, pero en vez de durmiendo, pensando. Y me he dado cuenta que me gusta ser el tipo de persona que no sigue una puta rutina todos los días. Estoy harta de ir en el 334 que me lleva a casa y ver las caras de las personas que vuelven a casa después de un largo día, y me dan pena. Me da pena que la gente haga de su vida un circulo del que no puedas salir, me da pena que la gente no valore lo que hace, no ame lo que hace, por que, 'si no amas tú lo que haces en tu  vida, ¿quién lo va a amar?'

Me gusta ver los pequeños detalles de la gente.
Ir en la Renfe y darme cuenta de que hay un hombre triste, e inconscientemente sonreírle, y que él te sonría a ti a pesar de que está triste...
Que María Larrosa me guarde el último chicle de su paquete aun sabiendo que yo siempre llevo, porque sabe que los suyos son mis preferidos.
Que la chica que cuida todos los días los periódicos, te vea por el pasillo y te diga: "se han acabado, pero he guardado un par, porque suponía que vendrías ahora".
Estar en clase de italiano y disfrutarla, porque sabes que vas porque te gusta, no porque nadie te lo imponga.
Pillar el tren y decidir ir a ver a tus abuelos, primero a unos y luego a otros. Y decidir hacerlo tradición para cada dos semanas. Darte cuenta de lo feliz que puedes hacer a una persona solo regalándole un ratito de ti.
Volver a coger el metro de Campamento y ver la calle que llevaba hasta tu casa, la casa en la que naciste y a la que no vas desde hace doce años, darte media vuelta e ir. Llegar, sentarte en las escaleras del portal y pensar en lo feliz que eres cuando eres pequeño, en las cero preocupaciones que tenias, y darte cuenta de lo afortunada que eres pudiendo tener ahora lo que tienes, todo eso que otros muchos niños no tienen.

Valorar a tu familia; a tu padre, por haber dejado de beber, a mamá, porque mañana es su cumple y quieres que sea muy feliz, a ambos por haber vuelto a "reconstruir" la familia a pesar de que las cosas no vayan muy bien. A Javi. Darte cuenta de todo lo que quieres a tu hermano y acordarte de que fue tu regalo de reyes, lo que tú pediste, y por tanto, -y de nuevo-, amar lo que quieres y quisiste en tu vida.
Volver al metro, poner el aleatorio y que salte la canción que menos te apetecía oír, la que era de Hugo, pero sin embargo, escucharla y ponerte feliz al pensar todo lo que te quiso.
Darte cuenta que el conductor que siempre te saluda, lleva una pulsera roja, amarilla y morada, que el chico imposible que siempre veías en el autobús el año pasado se suba y ver que lleva las converse negras igual de rotas que tú.
Llegar a casa y abrazar a papá, y que papá, te llame Cuqui como cuando eras un moco. Y en ese momento, ponerte a llorar de la alegría.



Alba. G.P.
20/Nov./2012





«Debes pensar en el ahora, lo que tienes, lo que te rodea y lo que vives, 
y olvidarte del resto, porque en eso consiste la vida, en vivir el momento, 
y si no lo haces así, no podrás ser feliz, aun que creas que si.»
Alba.


lunes, 19 de noviembre de 2012

'Tu jardín con enanitos'


He salido al balcón del mundo para veros caminar sin sonreiros,
y la verdad es que aquí arriba me duelen vuestras malas artes más que
desde abajo, no sé si sabéis que se os nota tanto.
Quiero volver a entrar, pero estoy enganchada a veros reprimir sentimientos,
me llama tanto la atención...
El caso es que cuando os escucho hablar me dais casi mas pena que asco,
aquí arriba es triste lo que hacéis, ahí abajo, repugnante.

Quiero dar gracias al que anda más arriba que nosotros, porque no soy nadie
pero lo tengo todo, y lo siento, maestro, pero sigo sin creer que 'nadie es mejor
que nadie', cuando me veo en el reflejo de los vagones del metro.
Joder, yo si soy mejor que mucha gente.

Odio lo que veo de los demás, pero es a mi a quien quiero pegarme un tiro
si te veo llorar.
No soy tan grande, ni tan fuerte. No soy para tanto sin ti.
No lo saben, pero eres tu quien gana por las dos, quien vence al mundo con esa
sonrisa. Es tu ilusión la que me mueve, y no la mía. Tus ganas de crecer y tu
fuerza, lo que tira de mi. No quiero que seas nadie, quiero que seas tú.
Quiero el vértigo que me da acordarme de ti, de todo lo que no se puede contar.
No se puede escribir el futuro, pero yo quiero el boceto que tú haces del nuestro.



Me quedo contigo y la vida que nos hemos prometido,
con tus sueños y 'tu jardín con enanitos'.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Holden Caulfield se habría enamorado de ti

¿Ha hecho frío el fin de semana? Yo no lo he notado, estaba contigo.


Ha dejado de importarme lo que podáis pensar de mi, porque por la noche,
mientras vosotros no conseguís dormir, ella se me acurruca y me besa hasta
dormirse. Entended, entonces, que haya dejado de preocuparme lo que vayáis
diciendo, que ya ni me acuerde porqué os hablé la primera vez.
Ninguno de vosotros me ha querido bien nunca, ni ha tenido la victoria de
enseñarme algo. Ninguno de vosotros puede decir que me entienda, porque todo
lo que me pasa es indecible. Sois muy listos, sabéis mucho de todo, pero ninguno
me ha podido dar nunca una lección. Claro que sé que toda esta arrogancia me
lleva por mal camino y que en cualquier momento me estallará en toda la cara
demostrándome que nadie es mejor que nadie, claro que he pensado que algún
día flaqueará esta alegría y me dejará hecha añicos, pero para entonces, aquí
seguirá ella, llegando al suelo antes que yo para protegerme de la caída, para
levantarme con todo su amor.
Y probablemente, ahí seguiréis vosotros, importándome un puñetero bledo.



Desde mi cama no se siente tanto miedo, 
solo la calma que has dejado en medio de todo este caos.

martes, 6 de noviembre de 2012

Cristina Rocío Katia Belén



Ya hace unos días que pienso en ella, en esa enviada de quien sabe quien, que llega sin avisar y se va con quien menos te esperas, que nos deja mas muertos a nosotros que a los que se lleva.
Voy a decirlo abiertamente. Me da asco una persona que infravalora su propia vida.
Por ti y tu puta depresión, por esa manera en la que te hundes y te obligas a permanecer al fondo de tus problemas, sin tratar de buscarles una salida. Por todas las personas a las que les has escupido en la cara cuando solo trataban de ayudarte, incluida tu madre. Por las ganas que deben tener esas cuatro chicas de recuperar una oportunidad que algunos jamás habéis valorado.
Se nos olvida que estamos. Tristes o contentos, pero estamos. Somos afortunados de un nuevo lunes, y quien no sepa ver eso, es un egoísta.

En las últimas semanas no he parado de escuchar que, 'quien es feliz, jamás escribirá grandes cosas'. Pues toma. Estoy enamorada, soy feliz, y a mi nadie me ha regalado nada. Tuve mis malos tiempos, mis noches sola y mis desamores, como todos vosotros, pero jamás agoté estas ganas de vivir, jamás agaché la cabeza resignada al 'es lo que toca'. Jamás dejé de luchar, como no dejó de luchar Belén. Luchar siempre te hará grande.

Yo no sé vosotros, pero yo pienso seguir viviendo, como les hubiese gustado ser a esas niñas, como le gustaría a cualquier madre ver a sus hijos, feliz. Y cuando todo se ponga en contra pienso seguir sacando sonrisas de donde no las haya, pienso salir a flote cueste lo que cueste, aprovechando cada momento en el que aún respiro.
Y aún que suene a discurso utópico, voy a luchar contra lo que haga falta para salir adelante, porque estoy enamorada de esta vida, y eso es algo que no podéis quitarme, el amor.



Ayer un niño nos dio una lección; 
cantó para su difunta madre delante de toda una clase de actores, 
arriesgándose a parecer menos o más, y lo único que pareció fue normal,
 infinitamente humano.