miércoles, 19 de junio de 2013
Hoy no tengo el día para tus películas
Hemos olvidado que, al final, siempre son los mismos quienes nos lamen las heridas. Hemos dejado que nos hirieran personas que no eran nadie. Le quitamos importancia a lo nuestro, para dársela a lo suyo. Nos fuimos a buscar fuera lo que siempre tuvimos dentro. El hogar son personas, la familia es el hogar, y cualquier cosa lejos de eso, no debería quedar nunca por encima, ese es el principio del cambio.
Hablamos de revolucionar el mundo, de cambiar las cosas, pero seguimos sentados en nuestros sofás, frente a nuestros televisores, ignorando a nuestras madres que nos llaman a comer. Hablamos de amor, y ni uno sólo de nosotros se ha dejado la piel por nadie. No sabemos lo que es luchar, a ninguno nos sangran las rodillas de caer. Somos unos inútiles. Hablamos de prejuicios, sin saber qué coño significa esa palabra, siendo nosotros nuestros peores jueces. Hablamos de kilómetros que separan nuestras ciudades, que nos impiden ver a menudo a gente que queremos, y sin embargo, en esta misma ciudad, hace meses que no veo a grandes amigos.
No estamos conectados. Nuestros teléfonos no nos mantienen en contacto. Nuestras relaciones no deberían depender de ninguna última conexión.
Hablamos de libertad, y nunca fuimos más esclavos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Si más gente pensara como tú... si más gente pensara, sería mucho más fácil empezar una cadena de pequeños cambios que unidos, formasen una gran voluntad de cambio. Ahora la tarea principal es, pues, hacer a la gente pensar. Y eso se consigue con cosas como las que tú escribes. No renuncies nunca a esto que te hace tan especial y no te rindas nunca. Un abrazo (:
ResponderEliminarUna admiradora
Me has sacado una sonrisa, que lo sepas.
Eliminar'El arte es un arma cargada de futuro'