jueves, 11 de octubre de 2012

Andando de cacería


Somos un volcán,
lo dice nuestra profesora de voz.


Llevo dentro cosas intensas, sentimientos profundos, emociones imposibles.
Soy tan capaz como cualquiera de estudiar medicina, ingeniería o derecho,
en cambio prefiero jugármela y dedicarme a lo más grande que existe, el Arte.
Si, voy a dejarme una pasta en una carrera que, quién sabe si me dará un futuro,
pero nadie podrá decir nunca que no luché por lo que amo.

Algunos de vosotros seréis médicos, camareros o abogados, tendréis pareja,
dos críos y un buen coche. Iréis a la playa en verano y a la nieve en invierno.
Vestiréis bonitas batas y zapatos elegantes, saldréis de trabajar y aún será de día.
Moriréis.

Yo, si Dios no tiene un plan mejor para mi, quiero salvar vidas, servir mesas,
amar a un montón de personas en una misma función. Seguir ilusionándome.
Matar, morir por grandes cosas, ser la buena, la mala, la amiga, la amante, la tonta,
la guapa, una novia a la fuga, un policía corrupto, un Power Ranger, un pirata,
la bruja y un zorro de cacería.  Ir a la luna, bucear durante horas, volar.
Salir de trabajar tarde y cansada por cumplir un sueño.
Inmortalizarme.




La vocación de ser actor es un veneno 
que se lleva en la sangre.
José Mota.



No hay comentarios:

Publicar un comentario