Soy una macarra.
Hablo y duermo más de la cuenta,
ladro y gruño cuando pierdo la confianza,
me dejo la voz en un concierto de Pereza
y no me dejo influenciar si no eres parte de mi Ohana.
Me gusta llevar un montón de pulseras,
las zapatillas desatadas, los pitillo cagados
y una sonrisa en la cara.
La ropa de verano y los gorros de invierno.
Me creo superior y soy prepotente,
discuto con facilidad y llamo la atención.
Dicen que no me dejo aconsejar, pero no es eso,
es que priorizo mis impresiones a las de los demás.
Vivo en la luna y muero cada noche,
contesto, desordeno y hablo mal.
Me ando por las ramas y te cuento tres historias
antes de terminar las anécdotas.
Siempre existe un
pero...
...te hago reír, vivo el día a día y soy de verdad.
Tengo que confesarlo;
Adoro verte feliz, cuando sales de la ducha,
dejando mojado todo el suelo.
Cuando me pides que me quede,
que esta noche me necesitas.
Me encanta verte estudiar, con el pelo recogido
y los apuntes desordenados.
Tus maneras de despertar y de despertarme,
tus abrazos de por la mañana,
que no soy capaz de compararlos a nada
que no sea Múg.
No hay comentarios:
Publicar un comentario