_
La quiero,
y quiero su sonrisa, su entera felicidad, su infinita alegría.
Tal vez les cueste creerlo, pero quiero hasta sus enfados.
Quiero su eternidad, y quiero que sea la misma que la mía.
Quiero su cara cuando se molesta conmigo,
cuando no sabe si desarmarme de un bofetón o de un beso.
Cuando pierde el control en ciertas miradas,
y cuando lo recupera más allá de esas.
Amo cuando se despierta en mitad de la noche
y me besa en la espalda antes de levantarse al servicio.
Y amo cuando vuelve y me obliga a acurrucarme en su cuello.
Cuando preguntan por Múg
y nadie puede contestar porque es nuestro.
Cuando nadie entiende
que solo me salga querer lo que ella inventa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario